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Malestar Adolescente


El inicio de la adolescencia corresponde a la pubertad, donde el niño es invadido por una copiosa corriente hormonal, justamente fue Freud quien llamo “Metamorfosis de la pubertad” a éste período con el que se origina la adolescencia, donde se desarrollan los organos genitales, aparecen los signos distintivos entre el cuerpo del hombre y de la mujer acompañado por un significativo cambio en la anatomia del sujeto.
Este periodo manifiesta el advenimiento del cuerpo maduro, sexuado, capaz de procrer, es central este aspecto porque es el momento en el que el sujeto se encuentra ante la posibilidad efectiva de realizar el acto sexual y de ser padre.
El termino adolescencia refiere al periodo de transición entre la dependencia infantil y la emancipación del joven adulto.

El dolor de existir.

El adolescente es unívocamente alguien que sufre, y que le cuesta expresar con palabras su sufrimiento. No puede hablar de su malestar, no por evitar la comunicación, sino porque no sabe muy bien lo que siente, pero que le resulta angustioso. Es por este motivo que esta mas propenso a actuar, que a comunicar, el malestar se traduce por medio de los actos. En este sentido seria adecuado que el adolescente cuente con un medio familiar dispuesto a soportar su malestar, y que sea capaz de prestarle las palabras para traducir algo de su mal - estar.
Juan David Nasio explica tres modos en que se manifiesta el sufrimiento adolescente:
Por medio de una Neurosis de crecimiento (Sufrimiento moderado) donde manifiestan una incoherencia interna que da lugar a comportamientos igualmente incoherentes frente a los padres de los cuales depende, sentimientos de amor – odio en constante lucha por imponerse.
En segundo lugar por medio de comportamientos peligrosos. (Sufrimiento intenso) Cuando faltan las palabras. Son la puesta en acto del sufrimiento inconciente como las depresiones, aislamiento, anorexia, bulimia, ausentismo escolar, vandalismo, violencia contra sí mismo o para terceros, pornografía invasiva, alcoholismo o consumo de drogas, ciber-dependencia, intentos de suicidio o suicidio. 
En tercer lugar por medio de perturbaciones mentales. (Sufrimiento extremo) Quiebre de la estructura psíquica, esquizofrenia, paranoias, fobias, obsesiones compulsivas, perversiones, desordenes alimentarios crónicos.

Los padres, los límites.

Los padres suelen notar a los hijos como insolentes, contestatarios y desafiantes, son características comunes de la adolescencia, hasta pueden ser consideradas saludables.
El adolescente que responde, es aquel que ya no obedece de manera absoluta al discurso de los padres, sino que esta construyendo su propio discurso, no obedece sino que pronuncia su palabra y demanda que se le dé lugar, introduce un nuevo discurso que conmueve el discurso parental. Demandar es ser reconocido como legítimo, como es un discurso incipiente, suele ser contradictorio, pero precisamente la contradicción el elemento característico de la adolescencia. Los padres pueden proceder como si hablaran con alguien que no les cree, o que no les entiende, pero para los adolescentes el discurso del padre aún conserva algo de aquel padre omnipotente de la infancia que regula la realidad, el chico primero cree en lo que se le dice, luego lo cuestiona. 
El límite, naturalmente provoca un conflicto, pero los límites son el marco de contención fundamental para todo sujeto. Esta claro que no se debe esperar a la adolescencia para poner limites, sino que desde la primera infancia es que estamos sujetos a “lo que se puede y lo que no se puede”.
El individuo pone a prueba todo su potencial, necesita saber “hasta donde puede llegar”, es necesario que encuentre un límite a esa potencia, un limite que sea firme, pero no por eso autoritario o vengativo. Cuando no se encuentra ese marco de contención que trazan los límites, el sujeto no se siente libre, sino que se torna ansioso, tiene que ver con la tolerancia a la espera, quien aprende a esperar se libra de los riesgos de la conducta inmediata.
Existe un único remedio para la adolescencia, señala Winnicott, y es el paso del tiempo, implica el crecimiento con los procesos graduales de maduración, y eso exige tiempo. 
El individuo sano es quien atraviesa el momento de su desarrollo madurativo acorde a lo que se espera de su edad, implica la capacidad del individuo de poder encontrar su estilo personal de vivir en interacción con el ambiente. 

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