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Embarazo y Subjetividad

El tiempo del embarazo es un tiempo especial: de cambios físicos y emocionales, tanto para la mujer como para su entorno. De espera y de anticipación. De ideales que se hacen presentes con más fuerza. De mandatos familiares que ahora se revelan de manera especial y de los que ni se sospechaba…

A mediados de 2012, se estrenó en algunas salas de Buenos Aires el film “Un heureux événement ” (Rémi Bezançon, 2011) bajo la traducción de “Un suceso feliz”. El trailer del film parecía querer adelantar que asistiríamos al relato de la historia de amor de una pareja y los avatares que se producen en sus vidas a partir de la llegada del primer hijo, sin tabúes. Ya en la sala, al terminar el film, fui testigo de una escena particular: una mujer con un embarazo en estado muy avanzado miraba los créditos en pantalla con una expresión fija de impacto y angustia, a la vez que giraba su rostro buscando la mirada de su pareja, también extasiada. Otra mujer, de mayor edad, los observaba al tiempo que los calmaba: “Yo tuve varios hijos y les aseguro que no es así”. Las risas descomprimieron la situación.

Es que esta película se presenta como un relato sin prejuicios sobre la maternidad y la paternidad. ¡Y estamos de acuerdo en que los estereotipos velan las complicaciones que se ponen en juego en las relaciones familiares! Sin embargo, el film muestra un caso posible pero muy peculiar y bastante extremo, que casi podríamos ubicar próximo a una patología de posparto. Así, la posición de la mujer queda muy complicada en tanto ella no puede conectarse casi de ningún modo con su hijo durante el embarazo, a la vez que cuenta con una frágil red familiar y social que poco logra sostenerla en los momentos difíciles. Por otra parte, su pareja también encuentra dificultades para asumir la función de padre y contener a su compañera una vez que el hijo nace.

No es nuestro propósito aquí comentar el film, sino destacar la importancia y particularidad del impacto de un embarazo en la subjetividad de la mujer y en la vida de la pareja, así como de la relevancia de la contención y acompañamiento en ese momento vital.

Desde el psicoanálisis afirmamos que la maternidad no es dada, no es natural – cuestión que explícitamente aparece en la película-. Si en el reino animal hay instinto, para los seres humanos no hay tal, y los lazos todos, incluso los materno y paterno serán construidos, con cada hijo, de un modo absolutamente singular en cada familia y no sin dificultades. El tiempo del embarazo es uno muy especial, así como el del parto y el posparto. Siempre que se decida llevar adelante un embarazo, se tratará de la gradual asunción de un lugar que pone en juego los ideales, las fantasías, el narcisismo, las relaciones con los padres, los recuerdos de infancia, la sexualidad, los proyectos…

Dependerá, en cada caso singular de cómo se encuentren posicionadas esas personas al momento de la llegada del hijo. En algunos casos, estos padres piden ayuda profesional y algunas entrevistas bastan para aliviar las dificultades y tensiones, ya sean individuales o de la pareja. En otros, puede ser el momento en que alguien decida comenzar un análisis. La puerta está abierta.

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