¡Seguro que sí! ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?, sea porque la comida era deliciosa o por sentir un hambre voraz.
Sin embargo, para algunas personas esto se puede volver un hábito. Incluso podría llegar a constituir un trastorno que requiere tratamiento.
Si comer de manera excesiva y voraz se vuelve algo habitual, podría tratarse de una afección, denominada TRASTORNO POR ATRACÓN o Binge Eating en inglés.
Podemos ayudar brindando información y orientación a los que padecen esta afección.
Los signos y síntomas del trastorno por atracón incluyen los siguientes:
· Comer cantidades inusualmente grandes de comida en un tiempo determinado.
· Comer solo o a escondidas con frecuencia.
· Comer incluso cuando estás lleno o no tienes hambre.
· Comer con rapidez durante los episodios de atracón.
· Comer hasta que estás demasiado lleno.
· Sentir que la conducta alimentaria está fuera de control.
· Sentirte deprimido, enojado, avergonzado, culpable o molesto por tus hábitos alimentarios.
· Sentirte estresado cuando el episodio de atracón se presenta.
Este trastorno de la conducta alimentaria es bastante frecuente y puede comenzar desde la adolescencia o la edad adulta, tanto en mujeres como en hombres.
Generalmente, se encuentra asociado a otras alteraciones como obesidad mórbida, trastornos metabólicos o ansiedad. Hay que tener en cuenta que lo padecen muchas personas que buscan tratamientos para bajar de peso.
Si conoces a quien haya experimentado estos síntomas, sugiérele consultar a un especialista de la salud y pedir ayuda. Es muy difícil controlar este trastorno sin asistencia profesional una vez que se ha instalado. Existe un tratamiento efectivo que debe ser interdisciplinario (Médico-Nutricional-Psicológico).
Cuando el cuerpo enferma, las pastillas no bastan. En la actualidad es muy conocido el papel primordial que poseen las emociones ...
“En media hora empiezo a estudiar”; “mejor arranco a la tarde, ahí me concentro mejor”; “veo ...
La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda para los jóvenes y niños de entre 5 y 17 años, que inviertan como mín...
Dejá un comentario