Violencia Laboral

Situación recurrente y sostenida en el tiempo que, en el caso del mobbing o acoso moral, tiene la característica diferencial (respecto de la violencia física) de no dejar señales externas, marcas visibles, excepto el deterioro socioemotivo y psicofísico progresivo de la víctima.

Por lo general, al principio la persona seleccionada como “el objetivo” de este maltrato que comienza desde lo verbal y en los modos, no toma conciencia de que está siendo sometida a una sucesión sistemática de acciones destinadas a que la persona se derrumbe anímica, psicológicamente, hasta que ya no pueda soportar la situación.

Las formas que toma la violencia laboral son la agresión física, el acoso sexual, y el acoso psicológico.

Es importante subrayar que una persona sumergida en este tipo de violencia, raramente puede percibirla. Como se menciona, el padecimiento comienza siendo menor, y aumenta gradualmente muchas veces sin que la víctima se anoticie.

De nada sirve considerar las razones por las cuales esa persona es sometida a tales situaciones que alteran y dañan su integridad psíquica, moral y física, porque esto no es otra cosa que una revictimización. Es hacerla responsable por su sufrimiento. Lo que debe quedar en claro es que la víctima nunca busca entrar en una situación de este tipo, y que aunque de afuera parezca que es posible que se defienda, que debiera hacer algo para salir, en muchas ocasiones la persona no puede hacerlo.

Si te sentís identificado/a con lo que se señala como violencia laboral, te alentamos a que le des valor a eso que sentís y pensas que te está pasando, porque es importante. Escuchá lo que te pasa. Creerte a vos mismo/a es el primer paso para salir de la situación.

Luego, es fundamental que puedas buscar ayuda. Es bueno contar con alguien que te acompañe. Las psicólogas y los psicólogos tenemos capacitaciones especificas sobre el tema, además de saber escuchar.

¿Qué es el mobbing?

Consiste en una cadena de conductas hostiles, dichos y manipulaciones, que no sucede una única vez sino que es durante un periodo de tiempo. Puede ser por una o varias personas hacia un tercero.

Estas conductas hostiles son conductas abusivas como comportamientos, gestos, actitudes con una repetición contra la integridad física y psicológica de ese tercero.

Hay 3 factores:

-Las conductas son reiteradas

-El acosador genera una desigualdad o refuerza una ya existente (como cuando se da de jefe-empleado) para aumentar el control

-Las conductas no son necesariamente intencionadas, basta con que no sea deseado por la persona acosada.

Cuatro fases que se dan habitualmente en procesos de mobbing:

*Fase de conflicto

Es normal que aparezcan conflictos interpersonales en cualquier empresa como consecuencia de la existencia de grupos y personas que frecuentemente tienen intereses y objetivos distintos e incluso contrapuestos. Debido a esto surgen problemas puntuales, roces o incluso choques entre personas que bien pueden solucionarse de forma positiva a través del diálogo o que, por el contrario, pueden constituir el inicio de un problema más profundo que tiene posibilidades de llegar a estigmatizarse, siendo en este segundo caso cuando se entra en la fase siguiente.

*Fase de mobbing o de estigmatización

En esta fase el acosador pone en práctica toda la estrategia de hostigamiento en su víctima, utilizando para ello, sistemáticamente y durante un tiempo prolongado, una serie de comportamientos perversos -que serán analizados más adelante- cuyo objetivo es ridiculizar y apartar socialmente a la víctima. Se puede decir que esta segunda fase ya es propiamente de mobbing. La víctima no puede creer lo que está sucediendo y puede llegar incluso a negar la evidencia ante la pasividad, la negación o la evitación del fenómeno por el resto del grupo al que pertenece. Esta fase es muy duradera.

*Fase de intervención desde la empresa

Lo que en principio era un conflicto conocido básicamente por los miembros del grupo al que pertenece la víctima transciende a la dirección de la empresa. Pueden ser varias las formas de actuación que se pueden poner en práctica, generalmente por el departamento de recursos humanos o la dirección de personal. Solución positiva del conflicto. En la menor parte de los casos, la dirección de la empresa, tras tener conocimiento del problema, realiza una investigación exhaustiva del mismo y decide que el trabajador/a o el acosador sea cambiado de puesto de trabajo.

*Fase de exclusión de la vida laboral

Esta última fase suele desembocar en el abandono de la víctima de su puesto de trabajo, muy probablemente tras haber pasado por largas temporadas de baja.

Los trabajadores/as de las administraciones públicas suelen pedir cambios de puesto de trabajo que en pocas ocasiones se materializan, mientras que en la empresa privada parte de las víctimas deciden aguantar estoicamente en su puesto de trabajo y atraviesan un calvario que tiene consecuencias muy negativas para su salud. Unos y otros sufren un agravamiento del problema, tanto dentro como fuera de la empresa. En los casos más extremos los trabajadores/ as acosados pueden llegar al suicidio.

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