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Reflexiones Respecto a la Pandemia

En el consultorio de la clínica virtual hay que poner el oído agudo ante la tristeza inminente que causa un ordenamiento del límite con el distanciamiento social. Hay quienes extrañan reunirse con sus vínculos de amor o alguna persona por quien sienten cariño (parejas, amigos, familiares, etc.).

En cuanto a la atención virtual de pacientes recluidos en hoteles o internos con la enfermedad del COVID-19, es indispensable la disposición profesional, pero además hay que agregar un aprendizaje a fin para lograr un abordaje adecuado en cada situación.

En lo que respecta hoy a la calle, está bastante vacía (aunque progresivamente se den más permisos de salidas). La gente que sale para hacer compras toma distancia de dos metros entre cuerpo y cuerpo; incluido el “tapabocas” que nos limita al hablar. Y, toda esta escena pareciera que viene a replantearnos el valor de alejarnos un poquito para vernos con más claridad. Algo así como si hubiera algún tipo de aprendizaje al valorar el respeto que tiene cada cuerpo con su espacio personal. En palabras del filósofo Slavoj Žižek: “Hoy, el mayor acto de amor es la distancia corporal”.

De acuerdo con Freud en “Malestar de la Cultura”, habrá que ir averiguando en dirección al deseo para encontrar la felicidad ya que ninguna regla vale para todos. De hecho, sabemos que es un proceso que lleva tiempo pero ese “ir recorriendo el camino de la averiguación” devuelve la responsabilidad del propio bienestar a la persona.

Puede parecer curioso que tal vez ahora, en cuarentena, hay demasiado tiempo para reflexionar sobre lo postergado, y la angustia emerge buscando atención (ésta vez por medio de un llamado al celular).

Respecto a los síntomas o trastornos más comunes durante éste periodo extraordinario, se pueden hallar: toses (psicosomáticas), desórdenes alimenticios (excesos en consumo de alcohol, carbohidratos y azúcar), trastornos del sueño, crisis de angustia que derivan en ataque de pánico (por la ansiedad e incertidumbre hacia el futuro) y otros padecimientos que tienen que ver con lo pasado que se reactualiza.

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El mañana abre el interrogante en relación a ¿qué mundo quedará después? ya que “el horizonte incierto” llegará a su ocaso, porque todo principio tiene un final. Y por ahí la mejor manera de ir entendiendo ésta situación es tomar con calma la progresiva exposición que se irá teniendo a medida que se dé lugar al levantamiento de la cuarentena. Mientras digo esto me viene el recuerdo de un video absurdo de nuestra humanidad que capta el fenómeno en masa de una horda de consumidores que quiere ingresar a un shopping en “black friday” y para ello derriban la puerta de ingreso, se pisan unos a otros y corren de un modo eufórico con tal de “conseguir algo”. ¿Loco no? Pero real.

Por otro lado, respecto a las contingencias que presentan las ortopedias de los avances tecnológicos, su uso y/o abuso; habría que reflexionar más. De hecho, ante la medida de restricción social, creería que “la diosa de la energía, internet y los dispositivos digitales” hizo su presentación como religión más fuerte en la cotidianeidad. Por lo general -excepto quienes tienen que asistir al lugar de trabajo- estamos atravesando un aislamiento que nos desafía a migrar hacia el nuevo mundo virtual para sobrevivir a las necesidades y exigencias del mundo (laboral y afectivo). Pero quienes se ven impedidos de adaptar su lugar de trabajo se ven detenidos en el tiempo (por ejemplo un arquitecto u obrero que detienen la obra en construcción). Y allí pareciera armarse una lógica de mercado que presenta problemáticas ante una realidad alterada. La solución no está pero en la medida de lo necesario se irán creando caminos alternativos para no sentirse alienados en el mundo que nos trata hoy.

Tengo la convicción de leer a la pandemia no como una oportunidad para aprender y ganar pacientes, sino como una situación crítica (excepcional) en la que miles de personas pueden despertar angustias, temores y necesidades más fuertes de estar bien. Ante eso me debo al servicio y trato que la ética profesional sea siempre un faro que ilumine el andar.

 

Comentarios:

Saulo

15 de junio del 2020

¡Muy interesante!

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