Lo Que Debo y lo Que Quiero

Muchas veces nos confundimos estas palabras porque venimos programados desde nuestra niñez con lo que se debe hacer y no nos llegamos a reemplantear si lo que estamos haciendo es lo queremos hacer.

Llegamos a un punto de tener en nuestra lista de tareas y actividades más “debo hacer” que “quiero hacer”, esto es un motivo frecuente de angustia que tampoco reconocemos por estar automatizados a “cumplir”.

¿Cumplir con quién?, ¿cumplir con qué?

Alguna vez escucharon la frase de hagas lo que hagas te van a criticar? Bueno, a mi me la enseñó una tía mía cuando era chica. Y con el tiempo uno lo va entendiendo y deja de querer contentar al mundo entero. 

Qué difícil, no? 

Que difícil hacer lo que uno realmente quiere y bancarla. Porque nadie te dice que va a estar la gente aplaudiéndote de pie por qué haces lo que querer. NO! A muchos les va a molestar y acá está el punto.

¿Cuál es el costo de nuestra vida que estamos dispuestos a pagar para contentar a otros haciendo lo que se debe??

Siempre te van a pedir más, siempre va a haber un pero, por eso… cuando hagas algo tiene que ser porque lo sentís, porque te hace bien a vos, porque queres. Porque al fin y al cabo con quién tenes que cumplir es con vos.

Acá no estamos diciendo que está mal los “debo hacer”, no estamos hablando de eso… por supuesto que para llegar a determinados objetivos debemos cumplir con ciertas cosas. Por ejemplo, si uno quiere dedicarse a una carrera como Psicología debe estudiar una carrera universitaria y luego seguir especializándose. Ahora, los debo están medidos de costos y beneficios y si esos costos afectan nuestro bienestar mental y emocional.

Lo que estamos diciendo es que cuando hay angustia ese deber hacer ya es muy costoso para nosotros y es importante que lo atendamos porque no queremos estar donde estamos. 

No esperemos a estar en el fondo para decidir por nosotros mismo, no dejemos que otro decida por nosotros. Querete y animate a hacer lo que realmente queres.

Hacer terapia nos permite tener ese espacio para escucharnos, conocernos y darnos cuenta qué es lo que queremos.

De esta manera empezaríamos a derribar la persona que deberías ser y comenzar a construir la persona que quisieras ser. Una persona con planes, proyectos, una persona con pasiones. Luego, analicemos si lo que estamos haciendo está muy alejado a lo que deberíamos hacer para lograrlos y si es así habrá que empezar a armar ese camino con metas cortas y metas largas.

Si no sabes lo que queres pero solo sabes que no queres lo de ahora, no te preocupes. El saber que lo de ahora no es lo que queres es un gran paso. Lo demás se puede ir construyendo con distintas estrategias. En terapia podremos planificar y acompañarte a conocerte para construir tus propias metas.


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